Vengo de un sitio pequeño donde el viento habla bajito Donde el barro de las manos vale más que lo que grito Me enseñaron a ser firme, pero nunca a ser sincero A guardar lo que dolía y a fingir que no lo quiero En la mesa de mi casa se aprendía sin palabras Las verdades más pesadas siempre estaban en las miradas Y aunque el tiempo se me escape como el agua entre los dedos Lo que soy viene de lejos, de raíces y de miedos Llevo lo que fui pegado al corazón Marcas que no borran ni el frío ni el Sol Todo lo que duele también me enseñó Que a veces la vida golpea mejor Llevo lo que fui pegado al corazón Cosas que no digo, cosas que soy No olvido el camino, no olvido el rencor Pero sigo adelante con lo que quedó Crecí viendo cómo el mundo se partía en dos mitades Una llena de promesas, otra llena de verdades Aprendí que la distancia no se mide en kilómetros Que hay personas que se quedan aunque ya no estén con nosotros Me dijeron que el silencio también puede ser refugio Que la herida más profunda es la que nunca hace ruido Y aunque a veces me derrumbo sin saber por qué motivo Sé que todo lo que pierdo me recuerda que estoy vivo Llevo lo que fui pegado al corazón Marcas que no borran ni el frío ni el Sol Todo lo que duele también me enseñó Que a veces la vida golpea mejor Llevo lo que fui pegado al corazón Cosas que no digo, cosas que soy No olvido el camino, no olvido el rencor Pero sigo adelante con lo que quedó Si la vida se me rompe, la recojo sin orgullo Que las grietas más sinceras son las que me construyo Y aunque a veces me pregunte si merezco lo que tengo Sé que todo lo que cargo es también de donde vengo No reniego de mis fallos, ni del barro en mis rodillas Ni del miedo que me sigue cuando cae la noche fría Porque todo lo que fui me sostiene cuando caigo Y aunque duela recordarlo, es lo único que traigo