Gran talento de aquel hombre para poder negociar
Bajó de la Sierra Madre, lo apodan el Alacrán
Una o varias toneladas siempre supo acomodar
Carrillo y los Arellano, él los sabía manejar
Porque nunca se metía en ese pleito rival
Yo me dedico al negocio, estoy para trabajar
Un día lo atrapó la ley, lo tuvieron que soltar
Porque no dejó una huella, ni siquiera dactilar
Con guantes hasta los hombros, para el dinero contar
Un pariente muy cercano su nombre quiso usurpar
Sin la astucia de su jefe lo pudieron ubicar
En una venta muy grande, lo lograron atrapar
La ley le dijo al sujeto: No tienes por qué temblar
Tú no sirves para nada, venimos por tu carnal
Si lo entregas en charola, la cárcel podrás librar
Cómo salvar la desgracia, si vienen de un familiar
No se agüiten, compañeros, no tienen por qué llorar
Los cargos que me pusieron, me los tienen que probar
Les juro y les prometo que de esta podré escapar
En mi linda Sierra Madre, yo me volveré a pasear
Nadie toque los terrenos que maneja el Alacrán